
Buenos días
Hablemos hoy sobre una peculiaridad de los caquis. Seguro que alguna vez has mordido uno y te ha dejado la boca áspera como si te hubieras pasado una lija por la lengua. No te preocupes, nos ha pasado a todos. Hoy te cuento el truco de la abuela para quitarle la aspereza al caqui en casa y comértelo firme y rico, sin convertirlo en papilla.
El método es sencillísimo. Coge una olla que cierre bien. Pon dentro un vasito con una bebida alcohólica de alto grado, por ejemplo anís u orujo. Coloca los caquis alrededor sin tocarlos con el líquido. Si quieres, puedes frotar ligeramente la piel con un poco de esa bebida y luego los dejas dentro. Tapas muy bien la olla y la olvidas en un rincón fresco durante una semana. Ya está. Nada de hornos, nada de prisa. Solo paciencia.

Por qué funciona. La aspereza la provocan los taninos, que son solubles y se pegan a la saliva. El alcohol se evapora y llena la olla con su vapor. Ese vapor cambia la forma de los taninos y deja de pegarse en la boca. Es como si al velcro le quitaras los ganchitos. Resultado, desaparece la astringencia y el caqui sigue firme y con mordisco.
Un par de consejos de campo para que salga redondo. Elige piezas sanas y duritas, sin golpes. Cierra bien el recipiente para que no se escape el vapor, esto es clave.
Empieza a probar a partir del quinto día con un bocado pequeño y vuelve a cerrar. Si aún notas cosquilleo, déjalos un par de días más. Cuando estén listos, guárdalos fuera de la olla y consúmelos en los días siguientes.

Y ahora la parte fácil. Si compras los caquis en Campos del Abuelo, te ahorras todo el proceso. Nosotros ya te los entregamos listos para comer, sin aspereza y con su punto perfecto.
Cada mañana revisamos los pedidos y vamos al campo a cosechar bajo pedido, que por aquí es algo único. Así la fruta sale del árbol directa a tu mesa, con el mimo de siempre, cultivada por agricultores que trabajan como lo hacían nuestros abuelos, con paciencia y a mano.
Ya que estamos, una curiosidad para fardar en la comida del domingo. En Valencia cultivamos mucho el Rojo Brillante, que de natural es astringente cuando está firme. Por eso esta técnica del anís es mano de santo. Transformas los taninos sin ablandar el fruto. Si alguna vez pruebas uno que te rasca, ya sabes el remedio. Y si lo pides a nosotros, ya te llega perfecto y te olvidas del invento.

Si te apetece ver el proceso en directo o quieres más trucos de consumo para exprimir todos los beneficios de la fruta, pásate por la web o por nuestras redes.
Estoy en Instagram, TikTok y Facebook, y me tienes grabando entre árboles con las manos llenas de tierra y una sonrisa torcida. Prometo vídeos cortitos y sin rollos, que bastante tienes tú con el día a día.
Gracias por apoyar al campo español y por ayudarnos a vender nuestra fruta a un precio justo. Aquí seguimos, desde Valencia y con compañeros de toda España, cosechando a tu medida y con la ilusión de siempre. Si después de leer esto curas tus caquis en una olla, me mandas foto. Y si te los comes tal cual al abrir la caja, tampoco me enfado.
Un abrazo grande y gracias por estar al otro lado. Seguimos en el campo, con la navaja en el bolsillo y muchas ganas de que el caqui deje de ser un extraño en su propia casa.
¡Hasta la semana que viene!

