¡Hola hola!

¿Cómo va la semana por ahí? Aquí en la huerta de Valencia seguimos al pie del surco.

Hoy quiero hablaros de un tema que ha dado para tertulias, memes y hasta discusiones en la barra del bar: la huella hídrica del aguacate. 

Créeme, {nombre}, he visto de todo. Que si el aguacate bebe como un camello, que si con uno se vacía un pantano. Permitidme que os cuente cómo lo vemos desde aquí, con las manos en la tierra y los goteros marcando el ritmo.

Nuestros campos se riegan con el agua del Río Júcar desde aproximadamente el año 1510. Cinco siglos bebiendo del mismo río no se sostienen por suerte, sino por respeto y buen manejo. Es agua que se renueva con las lluvias y la nieve de la cuenca, y que compartimos con cabeza. Igual que no abres el grifo a tope para lavar una taza, pues en el campo medimos cada gota.

Y aquí llega el dato que sorprende a más de uno. En verano un naranjo y un aguacate reciben prácticamente la misma cantidad de agua. Ya sé que el aguacate tiene peor prensa, mientras que a la naranja nadie le hace un documental.

Pero cuando miras lo que entra en cada árbol durante el calor, la diferencia no es esa montaña que algunos pintan. Que conste, en otras épocas el aguacate suele pedir incluso algo menos que el naranjo, porque su ciclo es distinto. 

Aquí, en definitiva, lo importante es usar el agua con cabeza.

¿Cómo lo hacemos? Riego por goteo. En vez de mojar medio campo a lo loco, el agua cae a sorbitos en la zona de las raíces, como cuando apuras la última horchata para que no se te derrame. Esto reduce la evaporación y evita que el agua se escape ladera abajo. 

Y en el caso del aguacate, que es una planta tropical y quiere humedad constante pero sin charcos, el goteo es mano de santo. La raíz bebe sin estrés y el recurso hídrico se cuida de verdad. Así conseguimos dos cosas a la vez. Árboles contentos y agua bien aprovechada 💧

Ahora hablemos de lo que nos da a cambio. Salvador, que lleva media vida con los aguacates, siempre dice que no se puede comparar lo que aporta un aguacate a nivel nutricional con otras frutas o verduras. Y tiene razón. El aguacate es denso en nutrientes de los buenos.

Y más cuando está cultivado con métodos respetuosos con la naturaleza y cosechado en su punto justo de grasa. Como hacemos con los que están disponibles en nuestra tienda online. 

Nuestros aguacates Hass llevan bien puestas las grasas monoinsaturadas (las que recomiendan los cardiólogos), la fibra que sienta de lujo, potasio a raudales, vitaminas como la E y la K. Además llena y sacia. Con medio aguacate en una tostada vas listo para media mañana sin asaltar la nevera. 

Si comparamos por valor nutritivo por cada gota invertida, la cuenta sale mejor de lo que parece a simple vista.

Ya que estamos, os dejo una pista de temporada. Mayo es un mes precioso para el aguacate Hass 🥑 

Si alguna vez habéis dudado con el aguacate, dadle una oportunidad ahora y me contáis.

Y ahora os pregunto con calma. ¿Cómo veis todo este asunto del agua y el aguacate después de conocer estos detalles? 

Me encantará leeros.

Nosotros seguiremos afinando los riegos gota a gota y trabajando como siempre, con paciencia, humor y las manos bien prietas a la azada.

Un abrazo grande y que la semana os vaya redonda.

Nos vemos entre surcos la próxima vez,

Agricultor

Eduardo Cifre