El fallo del Tribunal Supremo sobre los caudales ecológicos del Tajo, conocido el pasado 23 de septiembre, afecta sobre todo a las zonas que dependen del trasvase Tajo-Segura, donde el recorte para 2027 alcanza los 105 hectómetros cúbicos repartidos entre Alicante, Murcia y Almería. Pero la subida del coste del agua de riego no es un problema exclusivo de esas comarcas.
Un agricultor de un término que riega enteramente del río Júcar, sin ningún trasvase de por medio, lo explica con dos cifras muy concretas.
«Hace tres años pagábamos doce céntimos»
«El metro cúbico que estamos pagando aproximadamente es de unos veinte céntimos, cuando hace tres años pagábamos doce o por ahí», cuenta. La subida, insiste, no tiene que ver con la disponibilidad de agua: en su término «el agua del Júcar no falta». La atribuye por completo al coste de la electricidad, que es lo que mueve el bombeo y las instalaciones de riego.
Doce céntimos hace tres campañas y veinte ahora son un 67% más, sin que haya cambiado ni un litro de caudal disponible.
Lo que se cede antes de que se recorte
Preguntado por qué dejaría de plantar primero si algún día le recortan el agua, el agricultor no responde con un plan, sino con un episodio ya vivido.
Recuerda una sequía de hace unos veinte años en la que su término, como titular de derechos sobre el río Júcar, tenía «agua de sobra» mientras otras zonas no podían regar. La respuesta no fue guardarse el caudal: lo cedieron para que otros regantes pudieran usarlo, y a cambio aceptaron un recorte de una hora de riego al día. «Aún podíamos regar dos horas diarias y era suficiente para los naranjos», resume.
Dos cuencas, dos maneras de resolver el reparto
El caso ilustra que el reparto de agua entre regantes ya se ha resuelto antes por la vía de la cesión voluntaria, sin dejar tierra sin cultivar, en un contexto muy distinto al del Tajo-Segura actual, donde Scrats mantiene abierto un incidente de nulidad contra el fallo del Supremo.
- El coste, no el caudal, es lo que más pesa hoy en el recibo de este regante del Júcar.
- La cesión de agua entre regantes ya funcionó hace veinte años sin dejar cultivos sin regar.
- El incidente de nulidad de Scrats sigue abierto y marcará qué pasa en las zonas que sí dependen del trasvase.
Fuentes: Testimonio recogido directamente por este medio.
