¡Hola hola!

Voy a compartir contigo un secreto milenario…

El otro día mi abuela me soltó uno de esos consejos que parecen una tontería… pero luego los pruebas y dices: “¿y cómo no lo hacía yo antes?”. Me dijo: “al zumo de naranja échale un poco de zanahoria y verás qué cosa más buena”. Yo la miré con cara de “a ver qué invento es este”… pero oye, tenía toda la razón.

Otro de sus consejos estrellas era “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” y cuánta razón tenía… Un ejemplo de eso fueron nuestras mandarinas Orri de esta semana. El que no compró el fin de semana, tendrá que esperar a la siguiente, porque ya se agotó la cosecha de estos días. Son tan codiciadas que vuelan, así que si yo fuera tu, reservaria mi pedido el jueves, para no quedarme por fuera

Volviendo a la naranja, ya sabes lo que tiene: vitamina C, frescura y ese sabor que te espabila más que el despertador. Pero cuando le añades zanahoria pasa algo curioso: el zumo se vuelve más suave, más dulce de forma natural y con un color naranja intenso que parece sacado de un anuncio.

Además la zanahoria tiene betacarotenos y antioxidantes, que vienen genial para la piel, la vista y para empezar el día con energía. Mi abuela dice que es de esos vasos que “le ponen las pilas al cuerpo sin hacer ruido”. Y oye… la mujer algo sabrá después de tantos desayunos.

El truco es fácil: exprimes un par de naranjas, trituras media o una zanahoria, lo mezclas bien y listo. Fresquito por la mañana entra solo. Y si lo pruebas una vez… ya te aviso que luego el zumo normal te parece que le falta algo.

Por cierto, las naranjas y las zanahorias las tenemos ahora mismo en la web de Campos del Abuelo. Así que si quieres probar este pequeño secreto de abuela… ya sabes de dónde sale la materia prima. 🍊🥕

Yo me despido para seguir aquí en lo mio, atendiendo la huerta y a ustedes, por supuesto.

Un abrazo fuerte y gracias por apoyar al campo español. Nos leemos la semana que viene

Agricultor

Eduardo Cifre