Buenos días y feliz domingo

Hoy el campo está en silencio de esos que te piden hablar bajito. Por aquí hasta los árboles parecen saber que toca descansar. Te confieso que a mí estos días me encantan. Es como si la huerta entera se pusiera el pijama y dijera mañana ya si eso.

El descanso no es pereza, por eso -hasta en el descanso- nosotros metemos cabeza. Siempre con la vista puesta en la importancia de anticiparse y planificar.

Y algo de eso te cuento hoy.

En invierno los árboles entran en lo que los técnicos llaman quiescencia. A mí me gusta explicarlo como cuando bajas el volumen de la radio para escuchar el crujido de la chimenea.

Es estrategia. Con el frío y con menos horas de luz, el árbol se calma, respira despacio y bebe lo justo. Deja de gastar energía en hojas nuevas y concentra toda su fuerza en la raíz, que es su caja fuerte. Ahí guarda azúcares y nutrientes, que le sirven de abrigo por dentro y de hucha para cuando llegue la primavera.

Si te fijas el ciclo es muy sabio. Otoño es tiempo de recoger velas. Invierno es letargo con el motor al ralentí. Llega la primavera y despiertan las puntas de las ramas como quien estira los brazos al salir de la cama. Y en verano ya es fiesta mayor.

La naturaleza no improvisa. Por eso los agricultores tampoco podemos improvisar. Aquí nos toca planificar al ritmo del campo. Pensar hoy dónde podar para que mañana haya sombra justa, cuándo regar poco para que la raíz se haga fuerte, y cómo organizar las cosechas para que todo llegue en su punto.

Ya sabes que trabajamos codo con codo con más agricultores por toda España. Todos cuidamos las parcelas como nos enseñaron nuestros ancestros. Sin prisas y con las manos.

A veces me preguntan si los árboles no se estresan con tanto ir y venir de estaciones. Les digo que no, que si fueran personas el invierno sería su domingo de manta y calcetines. Guardan fuerzas y luego salen con ganas. Ojalá aprendiéramos todos un poco de ellos.

Si te apetece llenar el frutero para la semana, hoy es buen día para hacerlo. Mañana al alba pasamos por los árboles y las huertas, cortamos lo tuyo y sale directo de nuestra tierra a tu mesa.🍊

Gracias por acompañarnos un domingo más. Te deseo un día tranquilo de los que cargan pilas. Aquí seguiremos entre bancales, escuchando cómo respira la huerta

Un abrazo grande desde Valencia y hasta la semana que viene,

Agricultor

Eduardo Cifre