La Generalitat valenciana prepara una orden que obligará a acompañar cada partida de fruta que salga de la finca con un documento oficial, el DATA, con la parcela de origen; si no se acredita en 24 horas, la mercancía puede destruirse. Un agricultor que ha sufrido varios robos en su finca explica cómo funciona hoy ese papeleo y qué eficacia le ve.

«No sé hasta qué punto eso es muy efectivo»

«El documento oficial DATA está en internet, se puede sacar. Lo rellenas diariamente y lo firmas», explica. Pero duda de su capacidad para frenar los robos: «Te miran el documento, pero tampoco se van a fijar si la firma es la que es, si el dueño es el que es. […] Si son partidas muy grandes, a lo mejor, pero en partidas pequeñas…».

Sobre el tiempo que le añade al trabajo, resta importancia: «No tarda en rellenarse. Los puntos fundamentales se rellenan rápido».

Robado varias veces, sin denunciar la última

El agricultor ha sufrido robos de fruta «muchas veces». El último, el año pasado, no llegó a denunciarlo: «Estoy harto ya de denunciar y que no sirva de nada. Te hacen perder la mañana para nada».

Lo que ya pide el almacén

Preguntado por si el almacén le pide hoy de qué parcela sale la fruta, responde que sí: «El almacén te rellena un documento en donde tiene que poner el propietario, la partida, los cajones que llevan, todo». El control documental, en su experiencia, ya existe en la primera venta; lo que cambia con la nueva orden es que ese registro pasaría a ser obligatorio y oficial desde el mismo momento en que la fruta sale de la finca.

  • El documento DATA ya se puede rellenar online, pero este agricultor duda de que frene los robos en partidas pequeñas.
  • Ha sufrido varios robos y ha dejado de denunciarlos, por la sensación de que no sirve de nada.
  • El almacén ya registra propietario y partida en la primera venta, antes de que la nueva orden lo haga obligatorio desde la finca.

Fuentes: Robos en el campo y documento DATA (Conselleria) — información de este medio, 26/09/2026 · Testimonio recogido directamente por este medio.

— Redacción Campos del Abuelo