Si has probado una pitahaya y te ha sabido a agua, lo más probable es que se cortara antes de tiempo. Es la primera razón que da Fran, el agricultor que la cultiva: la fruta se coge un poco antes de lo debido por miedo a perderla. También influyen la variedad y que el mercado pida piezas muy grandes. Una pitahaya cogida en su punto sí sabe, y sabe dulce.
Es una de las frutas con peor fama de la tienda, porque la gente la compra por bonita y a veces se lleva un chasco. Así que le pregunté directamente a un compañero que la cultiva, y me contestó con un audio largo y muy honesto. Va entero, con sus palabras.
¿Cómo se sabe en el campo que una pitahaya está lista para coger?
Lo primero es que no hay un número fijo de días. "Todo depende de los factores ambientales. En verano estamos hablando de treinta a treinta y cinco días, más o menos, pero en otoño nos metemos hasta cincuenta días."
Y el motivo es la luz: "Es una fruta que necesita horas de luz, igual para florecer que para madurar. Entonces, en otoño, cuando salen días nublados, que no sale el sol, esos días los vamos perdiendo. Se va alargando lo que es la cosecha."
Es decir: desde la flor hasta la fruta pueden pasar de 30 a 35 días en verano y hasta 50 en otoño. Cada día nublado alarga la espera. Por eso en otoño la pitahaya va más lenta, y por eso no se puede tener prisa con ella.

El detalle de las puntas verdes
Aquí está la señal que mira él en la planta: "Y luego también vemos que la fruta ha cambiado toda de verde a roja, pero no está completamente roja. Hay que dejar que las puntas de las pitayas estén un pelín verdes. Así aguantan más, aparte de que conservan un poquito el tono ácido que pueda tener la fruta."
Ese punto es el bueno: la piel ya ha virado de verde a rojo, pero las puntas de las aletas siguen un poco verdes. Así la fruta aguanta mejor el viaje y conserva ese toque ácido que la hace interesante. Si te llega una pitahaya con las puntas algo verdes, no está sin madurar: está cogida como se debe.
¿Por qué mucha gente dice que la pitahaya no sabe a nada?
Su respuesta tiene tres partes y no se guarda ninguna. La primera, la cosecha prematura: "Las principales razones son una cosecha prematura. Es normal, porque nadie quiere perder la fruta. No quieres que las ratas se las coman, no quieres que los pájaros te las agujereen, tienes miedo a que, si llueve, pues cuando está madura se raje. Entonces, de normal, cortas, digamos, un pelín antes de tiempo."
La segunda, la variedad: "Y después, el otro factor puede ser también las variedades. Hay variedades que están mucho más dulces que otras."
Y la tercera, el tamaño que se pide en el mercado: "Y otro factor es el problema del mercado, que siempre quiere frutas de trescientos o cuatrocientos gramos. Y, para hacer eso, ¿qué tienes que hacerle? Meterle abono y agua. Eso hace que la fruta vaya perdiendo un poquito, digamos, ese dulzor que podría llegar a tener."
Esto explica muchas cosas. Una pitahaya enorme no es necesariamente una pitahaya mejor. Y una fruta que se coge unos días antes por miedo a perderla llega entera y preciosa, pero con menos azúcar. Nosotros la cosechamos cuando nos la pides, y eso es justo lo que permite esperar esos días de más.
¿Cuántos días aguanta una pitahaya en casa? ¿Nevera o fuera?
Aquí su respuesta sorprende: "Bueno, pues te voy a decir que yo las he tenido en la nevera casi dos meses. Se puede hacer fea por fuera, pero por dentro está completamente intacta, perfecta."
Y lo compara con otra fruta nuestra: "Piensa que, con la cantidad que tiene esto de antioxidantes, es que no se hace mala. Le pasa igual que a la granada. La granada tú la puedes tener con la piel seca y feísima, pero por dentro está perfecta. A la pitaya le pasa lo mismo. Si tú la dejas en la nevera, aguanta, ya te digo, casi dos meses las he tenido yo. Por fuera están horribles, pero por dentro están perfectas."
Resumiendo: en la nevera, y sin miedo a que las aletas se pongan secas o feas. Antes de tirar una pitahaya por el aspecto de fuera, ábrela.
¿Cómo se come la pitahaya en casa de quien la cultiva?
Sin complicarse: "Yo, solas. En mi casa nos las comemos todos solas y con yogur. Eso sí, mi mujer con yogur de este griego."
Nada de azúcar ni de mezclas raras, bien simple, partida por la mitad, con cucharilla, sola o con un yogur. Y si la quieres más rica, fría de la nevera, que es donde va a estar de todas formas.
Preguntas frecuentes sobre la pitahaya
¿Por qué mi pitahaya no sabe a nada?
Casi siempre porque se cogió antes de tiempo. También puede ser la variedad, o una fruta muy grande criada con mucho abono y mucha agua.
¿Cuántos días pasan de la flor a la fruta?
De 30 a 35 días en verano y hasta 50 en otoño, porque necesita horas de luz y los días nublados alargan la espera.
¿Cómo sé si una pitahaya está madura?
Cuando la piel ha pasado de verde a roja pero las puntas de las aletas siguen un poco verdes. Ese es el punto en que se coge.
¿Una pitahaya más grande es mejor?
No. El mercado pide piezas de 300 o 400 gramos, y para llegar ahí hay que darle más abono y más agua, con lo que pierde parte del dulzor.
¿Se guarda en la nevera o fuera?
En la nevera. Nuestro compañero las ha tenido casi dos meses: por fuera se ponen feas, por dentro siguen perfectas.
¿Se puede comer si las aletas están secas?
Sí. Pasa como con la granada: la piel se estropea por fuera y dentro está intacta.
¿Cómo se come?
Partida por la mitad y con cucharilla. En casa del agricultor, sola o con yogur griego.
Si quieres probar una cogida en su punto, esta es nuestra fruta del dragón, cosechada bajo pedido. Y si te interesa cómo se cultiva, te va a gustar el proceso de polinización de la pitahaya y la historia de esta fruta tropical que florece en España.



