Hola, buenos días. ¿Cómo estás hoy?

Aquí el campo no da tregua. Por suerte, ayer miércoles pudimos no solo descansar sino disfrutar de las Fallas de Valencia 🎇🎆.

Para estas épocas de Fallas y de San José (nada menos que el patrón de los carpinteros) cambia el aire y cada calle se llena de color. 

Y como aquí seguimos con algunos problemas por la humedad, la verdad que ayer caminar por las calles de Valencia, escuchar un poco de ruido y ver un paisaje diferente, vino muy bien para tomarme un breve respiro. 

Además, también celebramos el día del padre y coincidió con poder descansar y pasear por las calles de la ciudad.

Mira, así estaba la plaza del ayuntamiento este año. Dime si no es un verdadero espectáculo 😍:

Para los valencianos es un orgullo que cada vez las Fallas convoquen a más y más personas:

Pero volvamos al campo, que un respiro es un respiro, pero siempre toca volver. Más cuando los cultivos nos ponen a prueba nuevamente… 

Esta temporada, los fresones 🍓 están en el ojo de la tormenta. Tras semanas de lluvias intensas y una humedad persistente, esos pequeños y deliciosos frutos han tenido que enfrentarse a su peor enemigo: los hongos. 

Si alguna vez te has topado con fresones con manchas marrones o que se pudren antes de tiempo, ya sabes de lo que hablo. La humedad elevada y la falta de luz solar han generado condiciones perfectas para que enfermedades temibles, como la Botritis y el Oídio, pongan en jaque la producción. 

La Botritis, por ejemplo, es especialmente dañina cuando el ambiente se mantiene templado entre los 15 y 20°C. En estas condiciones, ataca las hojas y frutos rápidamente, dejándonos fresas inutilizables… 

Sabemos que el tiempo no se puede controlar, pero sí hay estrategias para mitigar estos problemas. Primero, es clave controlar la humedad. En invernaderos, por ejemplo, asegurarse de que haya buena ventilación ayuda a prevenir la proliferación de hongos.

También es importante evitar que los frutos toquen el suelo, porque el contacto con la humedad acelera la infección. En esta ocasión los fresones que sostiene Adrián en sus manos son los que ha tenido que quitar por los hongos, pero mira como los cultiva bien lejos del piso.

Otra práctica fundamental es asegurarnos de que los cultivos tengan un buen drenaje. En el caso de enfermedades como el aguado (algo que también sucede con las naranjas) un suelo muy húmedo o un simple encharcamiento puede arruinar una cosecha entera.  

Pero ya ves, {nombre}, que a pesar de los contratiempos, siempre encontramos motivos para seguir adelante, y aquí en Valencia, estar en época de Fallas nos ayuda a despejar la mente. 

Aunque el campo me mantiene ocupado, disfrutar de los días festivos ha sido un verdadero respiro. Fuegos artificiales, ninots y música llenaron las calles, y nos dieron al equipo y a mí, ese empujón para seguir resistiendo contra la humedad y los hongos.  

Porque si algo hemos aprendido, es que en el campo – al igual que en la vida – siempre toca adaptarse y seguir adelante.  

Hasta la semana que viene.

¡Un fuerte abrazo!

Agricultor

 

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