LA UNIÓ detectó materias fitosanitarias no autorizadas en la Unión Europea en 10 de 12 lotes de cítricos comprados en supermercados, 9 de ellos procedentes de Sudáfrica, según hacíamos público el pasado 24 de septiembre. Entre las materias detectadas figura el espirotetramat, conocido comercialmente como Movento. Un citricultor consultado por este medio, que utilizó ese producto durante años antes de su retirada, explica qué ha cambiado desde entonces en su propio tratamiento del campo.

«No se ha prohibido por tóxico»

«Realmente no se ha prohibido porque sea tóxico, sino porque el titular, el dueño de la marca, no ha querido renovar en Europa el permiso para poderlo comercializar», explica. El producto se usaba sobre todo contra el piojo rojo de California, una plaga que solo es vulnerable a los tratamientos en dos momentos muy concretos del año: a finales de mayo y a finales de julio, justo cuando el insecto recién nacido todavía no ha desarrollado el caparazón que lo protege de los productos de contacto.

Al ser sistémico, el Movento actuaba de otra manera: «envenenaba la planta, de alguna manera, y cuando el bichito picaba, pues se moría», explica. Eso permitía tratar incluso cerca de la recolección porque, según el agricultor, «se disipaba muy rápido, con lo cual no tenía ningún residuo. […] el residuo era cero».

Más tratamientos, más coste

El sustituto que usa ahora es de contacto, «como puede ser el aceite», y exige varios pases donde antes bastaba uno. «Esto ha provocado, claro, que encarezca el precio, ya que tienes que hacer más tratamientos», resume, y añade que los productos que lo sustituyen «son también muy caros».

El control documental no ha cambiado: «cualquier almacén te pide siempre el cuaderno de campo», donde debe figurar la fecha de cada tratamiento y el producto usado, de forma que se pueda comprobar el plazo de seguridad. En su caso, entre el último tratamiento y el inicio de la recolección «pasa un par de meses», muy por encima del mínimo exigido.

Por qué no se ve fruta sudafricana junto a la española

Sobre la fruta importada en los lineales, el agricultor añade un matiz que no recogía nuestra información del 24 de septiembre. La importación desde Sudáfrica está autorizada hasta el 30 de octubre, pero lo que entra ese día se sigue vendiendo hasta agotar existencias, solapándose con las primeras navelinas españolas. Según explica, ese solape del año pasado dejó tantas pérdidas que «ni un solo comercio ha salido a comprar ni un kilo de navelinas» esta campaña.

Asegura además que nunca ha visto fruta sudafricana junto a la española en una tienda en España, porque los comercios evitan ese cruce: «cuando viene la fruta de aquí, ya no tienen producto de Sudáfrica». Algo que, según él, no ocurre en el resto de Europa, donde a los compradores «les da igual» el origen: «lo que quieren es género bueno y lo más barato posible».

  • El Movento se retiró por decisión comercial del fabricante, no por una alerta de toxicidad.
  • Sus sustitutos obligan a más tratamientos y encarecen el coste de producción.
  • La ventana de importación sudafricana se cierra el 31 de octubre, pero su efecto en el mercado se prolonga más allá.

Fuentes: Cítricos importados con residuos prohibidos — información de este medio, 24/09/2026 · Testimonio recogido directamente por este medio.

— Redacción Campos del Abuelo