En este blog hemos hablado en otras ocasiones sobre el cultivo de la naranja. Lo cierto es que la Naranja Sanguinelli se cultiva igual que cualquier otra, pero lo que difiere es la variedad. Hay diferentes grupos y variedades de naranjas, y la Sanguinelli está dentro de su propio grupo: las Naranjas de Sangre. Para poder saber un poco más sobre ella, llegamos al campo de María Jesús. Es un campo de cien pies de naranjas, cuidados de una manera artesanal por ella, que desde hace diez años cuida sus árboles con cariño y esmero.
Los árboles de naranjas, como otros árboles, deben ser injertados para dar frutos. Esto quiere decir, que tenemos un árbol que llamamos pie, borde o patrón y un árbol con una variedad. El árbol pie, debe ser injertado con la variedad para dar frutos con determinadas características. En este artículo de nuestro blog, sacamos todas las posibles dudas que tengas sobre para qué sirve injertar árboles.
Pero volviendo a las Naranjas Sanguinelli, también conocidas como Naranjas Rojas o Naranjas de Sangre, para que se den, primero hay que injertar el árbol pie con la variedad Sanguinelli. Luego cuidarlas como a cualquier árbol de naranjas y, por último, esperar a que les de el frío, la clave para que tomen ese color rojizo.

En el campo de María Jesús se ve todo muy cuidado. No hace muchos años que lo tiene, pero se dedicó por completo para poder cultivar las mejores naranjas Sanguinelli de la zona:
Me he dedicado a esto porque he comprado una parcela y me estoy dedicando a plantar y luego cosechar lo que considero la mejor naranja que hay. La Sanguinelli, tiene un gran sabor, mucho jugo, es buena para la mesa. Además, es buena para las personas que tienen diabetes o para aquellos con colesterol porque no es muy azucarada. También los niños pueden tranquilamente chuparla con un pequeño agujero y tienen el jugo en condiciones óptimas, porque no ha pasado por plásticos ni vidrio. Es totalmente natural del árbol.

María Jesús, decidió contratar a una ingeniera agrónoma que la asesorara para poder hacer cada paso de manera correcta y lograr cosechar las naranjas siguiendo un plan específico para sus cultivos:
Me ha hecho un plan de cultivo, alimentación y fertilización natural y todo para que yo cultive en mi jardín. Mis abuelos eran del campo, así que, considero que es la naranja de mi infancia, la que más me gusta y es la que cultivo en esta parcela.
Si hay algo que se repite entre los colegas agricultores que trabajamos en Campos del Abuelo, es el amor por lo que hacemos. Verdaderamente, la agricultura es un trabajo muy duro y, si no existe la pasión por la tierra, sería casi imposible realizarlo.
En el caso de María Jesús, compró sus árboles con una edad de tres años y los plantó:
No los compré pequeños ni plántulas ni nada de eso, porque esto lleva mucho tiempo, así que tomé y compré en un vivero lo que son los árboles ya mayores y junto con dos o tres expertos, plantamos, medimos el campo y di inicio a este proceso bastante elaborado de muchos años.
Es importante formarse para poder cuidar bien los árboles y la agricultura de Naranjas Sanguinelli lo hizo con respecto a la poda:
Tomé cursos con personas expertas que me enseñaron cómo y cuándo podar cada tipo de cada variedad de naranja. Por es diferente podar un árbol de ramita pequeña que acaba de ser plantado, porque tienes que dirigirla y darle la forma óptima de la naranja para poder recolectar después.
No se trata únicamente de tener los árboles y esperar que den frutos, detrás de cada cultivo hay trabajo, estudio y muchas horas de tierra y azadón. Por ejemplo, María Jesús cuenta que cuando tuvo heladas y los naranjeros estaban aún pequeñitos, tapó sus cien árboles uno a uno. Fue muchísimo trabajo, pero que así logró que los árboles sobrevivieran y continuaran su ciclo. Son los mismos que hoy, luego de diez años de trabajo le dan las mejores Naranjas Sanguinelli de la zona.

Para María Jesús, la Naranja Sanguinelli que cultiva en sus campos sirve tanto para mesa como para zumo y saben a naranjas de verdad: con lo justo de azúcar y lo justo de acidez. Para cerrar, ella nos comenta, al pie de sus naranjeros, que todo ha sido para ella un gran aprendizaje:
Mira, al principio me dediqué a limpiar el campo a mano, no he puesto tractores ni nada, lo he hecho con un azadón y luego he comenzado a formarme en el tipo de instrumentos del campo, pero todo manual. Y luego, cuando el terreno estuvo limpio, comencé plantando cosas simples: calabazas, hortalizas, luego los árboles frutales y ahí variando un poco. Me di cuenta de lo difícil que es para los frutales agarrar el terreno y tirar para adelante, por ejemplo los limoneros, que necesitan mucha agua. Ha sido un aprendizaje tan grande, ¿sabes? Hay que observar todo.
La zona en la que tiene sus naranjas es ideal porque tiene lo más importante para poder cultivar Naranjas Sanguinelli: cambios de temperatura. Eso es lo que le da el color rojizo a esta variedad de naranja, cuando del calor se pasa al frío. Primero se va pigmentando la cáscara y luego va expandiéndose hasta llegar a la pulpa.
La naturaleza es sorprendente. Esta naranja nació por lo que se llama mutación espontánea, es decir, de manera natural. Y desde ahí comenzó a cultivarse de manera habitual. Su temporada comienza a mitad de marzo, aunque hay quienes comienzan a recolectar a finales de febrero. En el caso de los árboles del campo de María Jesús, comienza la cosecha en marzo, hasta que ya no queden naranjas en los árboles.

Y la naturaleza no solo sorprende por los frutos que brinda, sino también por cómo impacta en los seres humanos. Para cerrar, María Jesús nos cuenta:
Este trabajo con los árboles y la tierra me ha salvado del estrés, de la ansiedad, de la medicación. No me arrepiento de lo que he hecho. He pasado muchas horas en el campo. Incluso me he olvidado de bajar a comer o cenar. No hay nada como la naturaleza, y es un poco mágico, porque al principio no tenía agua y hasta que me la dieron, con el agua de lluvia iba bien, porque además el terreno era muy bueno. Realmente he tenido mucha suerte en poder hacer esto ¿sabes? La naturaleza es sanadora.
Por hoy terminamos, la experiencia de María Jesús con sus Naranjas Sanguinelli es inspiradora. Siempre hay tiempo para hacer lo que a uno le gusta. Y más cuando los frutos son productos sanos.
Recuerda que en Campos del Abuelo puedes montar tu caja con frutas y verduras a partir de un kilo, tú realizas el pedido el pedido, nosotros lo cosechamos y lo enviamos con toda la frescura y el sabor del campo.
Hasta la próxima y ¡muchas gracias por leer!